El quinto paquete de sanciones contra Rusia adoptado por la Unión Europea tendrá un impacto de al menos 20.000 millones de euros en el comercio bilateral debido al embargo al carbón ruso, el veto a las importaciones de productos como el vodka o el caviar y la prohibición de exportar alta tecnología hacia Moscú.
La nueva ronda de represalias contra el Kremlin fue aprobada formalmente por los 27 Estados miembros esta mañana después de que ayer diesen luz verde sus embajadores ante la UE, tras lo cual serán hoy publicadas en el boletín oficial de la Unión y podrán entrar en vigor.
En primer lugar, el paquete incluye el primer golpe al sector energético ruso a través de la prohibición de las importaciones de carbón y otros combustibles fósiles rusos a partir de agosto, una medida que tendrá un impacto de 8.000 millones de euros y supone un cuarto de las exportaciones globales de carbón por parte de Rusia, según cálculos de la Comisión Europea.