Ocho miembros del personal de salud del hospital Rafael Rangel de Boconó, estado Trujillo —entre ellos dos médicos, cuatro enfermeros y dos camareras—, presentaron síntomas compatibles con intoxicación la noche del viernes 16 de octubre.
El cuadro clínico se manifestó tras la atención de tres pacientes provenientes de la población de Burbusay, quienes ingresaron al recinto sanitario con la misma sintomatología.
De acuerdo con testimonios del personal afectado, las personas registraron náuseas, mareos, malestar general y dificultad respiratoria, lo que obligó a la activación inmediata de los protocolos de atención médica. Para el sábado 17 de octubre, los trabajadores de la salud se mantenían bajo observación, con administración de oxigenoterapia y reportados fuera de peligro.
El evento registrado en el recinto hospitalario guarda relación con una contingencia epidemiológica detectada en la parroquia Burbusay, la cual inició en el liceo Padre Durán y se extendió a viviendas del sector, sumando más de 20 habitantes afectados en la localidad.
Ante la eventualidad, el centro de salud restringió preventivamente sus operaciones y mantiene atención exclusiva en la unidad de emergencias mientras concluyen las labores de control.