Los países firmantes exhortan a los actores políticos y sociales a encauzar sus diferencias mediante el diálogo.
Ocho gobiernos latinoamericanos —Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú— expresaron su firme rechazo a las protestas y bloqueos que desde hace diez días afectan a Bolivia, los cuales han derivado en el desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos, provocando además al menos tres fallecidos por la falta de atención médica oportuna.
A través de un pronunciamiento conjunto difundido por la Cancillería argentina, las naciones manifestaron su preocupación ante este escenario, reiteraron su solidaridad con el pueblo boliviano y respaldaron firmemente la institucionalidad del Gobierno del presidente Rodrigo Paz, electo en 2025, repudiando «toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático».
La escalada de movilizaciones, impulsada por sectores campesinos y sindicales que mantienen bloqueadas las carreteras del departamento de La Paz y la ciudad de El Alto, ha llevado a los países firmantes a exhortar a los actores políticos y sociales a encauzar sus diferencias mediante el diálogo.
En respuesta a la crisis, el presidente Paz advirtió que quienes intenten “destrozar” la democracia “se van a ir a la cárcel”, señalando las protestas como un intento de desestabilización y cuestionando directamente a sectores vinculados al expresidente Evo Morales, cuyos seguidores marchan hacia la capital para exigir su renuncia; Morales, por su parte, negó estar financiando dichas movilizaciones