Más de 900 casos sospechosos de ébola se han detectado hasta el momento en la República Democrática del Congo, de los cuales 101 ya han sido confirmados, informó el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El directivo enfatizó que la identificación de los casos se ha logrado tras el fortalecimiento de los mecanismos de vigilancia epidemiológica; sin embargo, detalló que el complejo escenario humanitario está obstaculizando gravemente los esfuerzos para contener el actual brote de ébola y la respuesta médica ante la enfermedad.
Tedros destacó la extrema vulnerabilidad de la provincia de Ituri, actual epicentro de la emergencia sanitaria, donde habitan casi 5 millones de personas en medio de un conflicto armado en curso.
«Hoy, 1 de cada 4 personas necesita asistencia humanitaria y 1 de cada 5 está desplazada internamente», precisó el funcionario.
El titular de la OMS explicó que la inseguridad constante y el miedo están alimentando la desconfianza dentro de las comunidades, al tiempo que la violencia armada obliga a huir a la población civil, incluyendo a los trabajadores sanitarios y humanitarios.
«Esto está dificultando gravemente los esfuerzos para ampliar el rastreo de contactos del ébola e identificar las infecciones con suficiente antelación para proporcionar cuidados de apoyo», argumentó Tedros.
En paralelo a las advertencias de la OMS, las cifras locales continúan en ascenso. El balance más reciente publicado por el Ministerio de Salud local confirmó que la epidemia ha causado 204 muertes distribuidas en tres provincias del extenso país, registradas dentro de un grupo de 867 casos sospechosos.