Más de 6.000 marinos de unos 400 buques permanecen atrapados en el estrecho de Ormuz al no haber podido ser evacuados durante el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, indicó la Oficina de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) para los Derechos Humanos.
Ante ello, La ONU pidió medidas urgentes para protegerlos y aliviar su situación, así como a garantizar el acceso efectivo a la asistencia consular y a suministros esenciales.
Muchos de ellos «han quedado a bordo de sus barcos, obligados a valerse por sí mismos, sin alimentos, agua, combustible, atención médica, electricidad ni medios para comunicarse con sus familias», señaló la portavoz de la oficina de la ONU Shabia Mantoo.
Agregó que al menos nueve buques con 93 tripulantes han sido abandonados por sus propietarios desde el inicio de la guerra, y recordó que al menos 17 marineros han fallecido por las hostilidades desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos Volker Türk instó a Estados, armadores y otros actores pertinentes a garantizar urgentemente la protección de los marinos atrapados, y facilitarse un paso seguro para evacuar a los marinos.
Mantoo señaló que se han verificado al menos cuatro ataques contra embarcaciones civiles en la región de Odesa este mes, en los que 34 marinos murieron o resultaron heridos.