Implementar un plan de emergencia sanitaria para frenar la propagación de la tuberculosis en las cárceles y calabozos policiales del país, ante las dificultades de acceso al tratamiento médico que enfrentan algunos privados de libertad, solicitó el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) a las autoridades.
La organización señaló que ha recibido testimonios de familiares que alertan sobre detenidos con tuberculosis que no reciben atención oportuna. Advirtió que el hacinamiento y las deficiencias sanitarias favorecen la propagación de esta enfermedad, mientras que la falta de asistencia médica puede poner en riesgo la vida de los reclusos.
Entre las medidas propuestas, el OVP plantea activar cercos epidemiológicos ante la sospecha de contagios, evaluar a los contactos, garantizar el aislamiento respiratorio de los casos y suministrar los medicamentos necesarios. También pide mejorar la ventilación de los recintos, reducir el hacinamiento, realizar pruebas de detección al ingresar a prisión y facilitar el traslado de pacientes graves a hospitales.
El organismo recordó que el Estado es responsable de garantizar la salud y la integridad de las personas bajo custodia. Asimismo, advirtió sobre posibles responsabilidades por omisión cuando se niegue atención médica, medicamentos o traslados de emergencia.
El OVP anunció que llevará la situación ante instancias de Naciones Unidas, entre ellas el Comité contra la Tortura, el Comité de Derechos Humanos, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos y la Relatoría Especial sobre el Derecho a la Salud, así como ante el Sistema Interamericano.
La organización también exhortó a los familiares de los privados de libertad a conservar documentos y testimonios que puedan respaldar sus denuncias y eventuales solicitudes de justicia.