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Panaderos no ven luz ante la crisis económica

31 de agosto de 2014
GM- NO HAY PANw

Panaderos advierten importantes pérdidas económicas y consideran la posibilidad de clausurar sus negocios

La inflación ha afectado la economía venezolana, cifras aportadas por el Instituto Nacional de estadística (INE) indicaron que para el año 2011 la tasa inflacionaria del país se ubicaba en 27,8 %, para el período 2012 aunque el porcentaje había disminuido en 7,6%; mientras que un estudio realizado ese mismo año por la agencia de noticias  EFE arrojó que  Venezuela era el país con el índice inflacionario más alto de toda Latinoamérica con 20,01%  seguido de Argentina con 10,8%.

Para el economista Carlos Julio Rojas, la escasez es una de las consecuencias inmediatas de la inflación, plantea que los sectores de la economía más afectados por el aumento de los precios  son las pequeñas y medianas empresas que se dedican a la transacción o comercialización de una sola gama de productos.

El pan es uno de los alimentos más consumidos por las familias venezolanas. En el año 2004 un estudio de los productos más demandados en el país realizado por el INE demostró que 8 de cada 10 venezolanos consumen diariamente cereales, pan y lácteos y que el consumo  promedio  diario de pan de trigo es de 43,16 gramos por persona. Las panaderías son  unos de los negocios que dependen básicamente de la producción y venta de un solo rubro por eso la inflación les afecta directamente.

Un esfuerzo que podría desmoronarse

El acostumbrado aroma del pan recién hecho tiene una semana ausente, junto al mostrador se encontraba un hombre de pelo casi blanco con ojos verdes y  signos de preocupación en el rostro, mira al infinito con un gesto de incredulidad, aparentemente su esfuerzo de años se esta yendo por la borda.

Antonio De Sousa llegó a Venezuela en 1983, con el fruto de su esfuerzo y trabajo logró establecer su propia panadería. Tiene una semana esperando a que le llegue un lote de sacos de harina, teme que de no  resolverse los inconvenientes con la distribución tendrá que cerrar las puertas de su establecimiento.

Manifestó que en promedio su panadería necesita alrededor de 12 sacos semanales de harina de trigo para elaborar pan salado en sus presentaciones canilla, campesino y francés, pan dulce en sus dos tipos tunjitas y acemitas, cachitos, dulces secos y tortas.

Denuncia que la escasez de la harina ha producido una disminución de su producción y que por lo tanto ha sufrido graves pérdidas económicas  debido a que sus ingresos directos provienen del pan y los dulces, aseguró que: “La poca harina que consigo y todo el dinero que me cuesta el pago de los empleados y el alquiler del local hacen cada día más difícil mantener la panadería abierta”.

Las pérdidas no se limita a la producción de pan sino que  también afectan a otros productos que la gente compra junto al pan como es el caso del jamón, el queso y el jugo. Puntualizó que el alto costo de la harina que consigue le obliga a aumentar el precio del pan y otros productos para poder costear los gastos de empleados, luz y alquiler.

La raíz del problema

Según la economista Carolina Pacheco, el control de cambio produce el aumento de la inflación debido a que se le aprueba a las empresas una parte de las divisas que solicitan y esto a su vez genera que las compañías deban cancelar la cantidad de divisas que les faltan en dólares paralelos lo cual repercute directamente en los precio de los productos.

Un estudio realizado en el 2012 por la  Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) indicó que Venezuela es uno de los 5 países de Latinoamérica que más compra maíz, trigo y soya. Según el FAO, para el año 2011 Venezuela compró en el exterior un total de 432 millones de dólares en trigo.

La economista aseguró que las empresas tienen la necesidad de tener sus anaqueles llenos para mantenerse en el mercado y conservar a su clientela, por eso los dueños de medianas y grandes corporaciones están dispuestas a pagar lo necesario para obtener materia prima.  Esta situación los obliga a aumentar los precios de productos que no estén regulados y así compensar los costos que deben pagar por los productos que si lo están.

El gerente de ventas de la distribuidora de productos panaderos y pasteleros Distrilavia C.A, Nelson de Sousa, explicó que la base del problema de distribución de harina se debe a que  Venezuela no tiene producción propia de trigo. Precisó que la devaluación de la moneda  y las aprobaciones incompletas de divisas han provocado un aumento en el trigo.

De Sousa planteó que actualmente los dueños de panaderías deben reducir la producción de pan y de dulces o en los casos más extremos decidirse  por el producto que pueda brindarles más ingresos. Afirmó que los panaderos prefieren hacer dulces debido a que no están regulados y por lo tanto  pueden obtener un mayor margen de ganancias.

El gerente de ventas explicó que hace dos años el aumento de 5%  o 10%  de cualquier producto acarreaba la mayoría de las veces la pérdida de un cliente, comunicó que actualmente la competencia entre los distribuidores no está en el precio sino en la empresa que tiene o no el producto./ai/Foto Archivo

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