25/09/15 .- El papa Francisco protagonizó este jueves la primera e histórica intervención de un Pontífice ante las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos, al que apeló a cumplir lo que denominó los «sueños» de América y donde reivindicó que se escuche «la voz de la fe».
El pontífice argentino Jorge Mario Bergoglio, que se presentó como un «hijo de inmigrantes» y del «gran continente» americano, aseguró que comparte con los representantes del pueblo estadounidense «una responsabilidad común» hacia esa parte del mundo.
El Papa pronunció un discurso en el que se apoyó en cuatro personalidades históricas de Estados Unidos como ejemplos de esos «sueños» americanos: el expresidente Abraham Lincoln, el premio Nobel Martin Luther King, la fundadora del Movimiento del Trabajador Católico Dorothy Day y el monje cisterciense Thomas Merton.
Se trataba, explicó, de ilustrar la defensa de la libertad, la vivencia de esta en la pluralidad y la no exclusión, la garantía de la justicia social y la protección de los derechos de las personas y el respaldo de la capacidad de diálogo y la apertura a Dios.
«Un buen político es aquel que, teniendo en mente los intereses de todos, toma el momento con un espíritu abierto y pragmático. Un buen político opta siempre por generar procesos más que por ocupar espacios», opinó Bergoglio.
«Cuando países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo, que podría haber estado interrumpido por motivos legítimos, se abren nuevos horizontes para todos», proclamó.
El Papa recordó, por otro lado, que el mundo está asistiendo a la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial y pidió a los congresistas «no dar nunca la espalda a los vecinos», en alusión a los millones de inmigrantes cuyos derechos «no siempre fueron respetados.