Cada vez que llueve es una angustia para los usuarios de la parada de autobuses ubicada en el kilómetro 16 de la carretera Panamericana, en el municipio Carrizal, a la altura de la panadería Prestige, debido a la poca protección que ofrece el espacio ante las precipitaciones.
“El techo es demasiado alto y tiene muchas aberturas; pareciera que es una protección para el sol nada más y no para la lluvia, porque el agua entra igual y las personas llegan mojadas a su destino; es muy molesto”, explicó un ciudadano.
Al ser una parada que recibe autobuses provenientes de tres líneas diferentes, pertenecientes a San Antonio, Carrizal y Caracas – Los Teques, los numerosos usuarios que utilizan el espacio corren el riesgo de presentar algún malestar en su salud por mojarse en múltiples ocasiones.