Dieciséis provincias de Ecuador regresaron este viernes al confinamiento, por ahora los fines de semana y durante un mes, por el aumento de casos de Covid-19, la merma en la capacidad hospitalaria y la proliferación de encuentros no autorizados.
Después de más de diez meses del fin de la primera gran cuarentena al inicio de la pandemia, las autoridades ecuatorianas se han visto obligadas a adoptar nuevamente medidas restrictivas, sin bien focalizadas, para responder al implacable aumento de casos originados por la virulencia de variantes más contagiosas y la saturación en las ucis de las principales ciudades.