Desde hace meses, los tequeños que sufren de hipertensión deben buscar desesperadamente por todas las farmacias sus medicamentos, pero la mayoría no tiene suerte.Petra Toledo sostiene que ha recurrido a todas las instancias para conseguir valsartán, mas se le ha hecho imposible. “Hasta Caracas he ido, creo que la escasez es a nivel nacional. El problema es que debo tomar esas porque otras me marean o me causan dolores estomacales”.
Antonio Hidalgo, vendedor de Farmatotal, explica que la desaparición de las pastillas se ha agudizado. “De un pedido de 50 unidades, me traen cinco o seis, que vuelan enseguida”.
Losartán, Diovan y Sanidix son algunas de las fórmulas más demandadas. Luisana Argüello, de Farmamigo, explica que ante la situación no hallan qué ofrecerles a los clientes. “No tenemos nada, solo nos queda escuchar las quejas. Algunos dicen que optarán por la medicina casera”./YM/ac
Foto: Karinés Sabino