La Organización de las Naciones Unidas (ONU), su Consejo de Seguridad y la Comisión de la Unión Africana (UA) solicitaron durante las últimas horas un alto al fuego en Sudán durante el sagrado mes del Ramadán, que permita la llegada de ayuda humanitaria e impide una hambruna.
El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió al Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido detener las operaciones bélicas para permitir un tiempo de ayuno, oración y reflexión para los musulmanes.
El titular de la Comisión de la UA, Moussa Faki, valoró que un cese de hostilidades contribuirá a entregar ayuda humanitaria a millones de civiles que han sido desplazados por los combates y hacen frente a inseguridad alimentaria, entre otros flagelos.