Vecinos de la comunidad 23 de Enero, manifestaron que el cierre continuo del ambulatorio José Molinares, deja a los habitantes desatendidos y sin ayuda asistencial.
“Es muy lamentable que la mayoría de las veces esté cerrado, han sucedido muchas emergencias en la comunidad y no hay nadie allí que pueda brindar asistencia primaria, a veces hay que recurrir a la medicina alternativa porque no hay un profesional que te atienda y que esté donde se supone que debe estar”, declaró una vecina.
Indicó que desde antes del comienzo de la pandemia el ambulatorio abre de manera esporádica “cuando van a realizar jornadas de vacunación o colocación de métodos, de resto permanece cerrado”.
Elio Hernández, habitante, apuntó que “este tipo de dispensario debería trabajar todos los días, para brindarle atención a la comunidad y de esta manera las personas evitarían ir a consulta al HVS o los CDI, que ahorita están atiendo a los pacientes con Covid”.
“Se supone que allí debería estar una doctora todos los días en la mañana, pero no es así. Cómo se supone que vamos a permanecer en nuestras zonas, si estos centros no están cumpliendo su función.”
Los ambulatorios de Trigo Dorado, residencias Lagunetica y del Retén también están cerrados, lo que acrecienta aún más la necesidad de los usuarios. EF/rp Foto: Néstor Díaz