Un gran jurado de Miami procesó a un padre y a sus tres hijos bajo por comercializar una solución tóxica y con efectos letales que publicitaban como una cura para el Covid-19 y con la que ganaron más de un millón de dólares amparados en una iglesia creada por ellos mismos.
Según documentos judiciales, los acusados son Mark Grenon, de 62 años, y sus hijos Jonathan, de 34, Jordan, de 26, y Joseph, de 32, residentes en Bradenton (Florida).
Entre los delitos que se les imputa destacan la conspiración para cometer fraude y el desacato criminal, pues previamente en un proceso civil un tribunal les ordenó dejar de vender el producto, pero, según los fiscales, siguieron haciéndolo.