12 casas continúan en riesgo de colapsar en la avenida Francisco de Miranda, justo debajo del puente Castro, después de dos años de que la Alcaldía realizara la inspección.
“En ese entonces el Alcalde citó para una reunión al dueño del edificio, pero él nunca apareció, entonces nosotros los inquilinos fuimos los que dimos la cara para solucionar el problema”, contó Marines Orenzo, habitante.
La inquilina comentó que entre las seis familias que hacen vida en el lugar, varias de ellas con niños, tuvieron que solventar la falla en las tuberías de aguas negras, pues tras años de goteos socabaron el terreno y debilitaron las bases de la estructura, que a simple vista se notan podridas, echas añicos y expuestas.
Sin embargo, cada vez que reparan los tubos los vagabundos se roban las conecciones y vuelve la problemática.
Se vino abajo
“El año pasado, un pareja vivía en la parte de abajo y en la madrugada se escuchó un estruendo durísimo, cuando bajamos se había caído una pared, por lo que tivieron que desalojar de inmediato”.
Ante esto, los vecinos le plantearon al propietario hacer unas bases nuevas, pero éste aseguró que contruiría un edificio desde cero, pero después de eso, “solo aparece para cobrar”.
“La gente de la Alcaldía nos dijo que debíamos hacer un muro para separar la acera de las bases de la casa, pero era mucho dinero y ni nosotros ni el propietario pudimos solventar”.
Invadidos de plagas
La situación ha llegado al punto que los peatones evitan caminar por ahí, ya que desde las columnas salen ratas y cucarachas, además de los charcos de aguas putrefactas que empozan.
“Además de las casas, hay casi 10 comercios que también habitan el espacio y todo el agua que usamos corre para allá, por esta razón queremos meter las tuberías subterraneas y así no se las roban”.
Contó que hace pocas semanas un indigente hizo su hogar en las bases podridas y a punto de caer. “Ya no hayamos cómo hacer para que se vaya porque esto empeora la cosa, lo denunciamos a la policía, pero ellos dijeron que lo podían sacar cuando estuviese allí y nunca vienen a chequear”.
Finalmente, aseguró que el caso los trae por los pelos y que no encuentran solución al problema. “No sabemos qué hacer y seguimos aquí porque no tenemos a dónde irnos, hace algún tiempo se empezaron a construír dos bases, pero se paralizó la obra porque supuestamente debía mucho de impuestos”./no
La situación afecta a seis familias y 10 comercios ubicados en el espacio
BETTY ALEJANDRA NAVAS