Si algo caracteriza a los niños en su curiosidad por absolutamente todo lo que los rodea y por no tener aun bien desarrolladas las funciones cerebrales encargadas del juicio y raciocinio, es que son muy vulnerables y fácilmente manipulables, además de ser inocentes y no prever las consecuencias de la mayoría de las cosas en la vida.
La médico psiquiatra Katherine Duarte explicó que “los adultos deben dejar de pretender que como un niño ya camina, habla, va al baño, se viste solo y come solo, es capaz de cuidarse solo, sobre todo de los adultos depredadores que les ofrecen probar caramelos o sustancias divertidas que los harán sentir muy bien”.
“Los primeros años de vida de un ser humano es primordial en el desarrollo de todas las funciones cerebrales, el impacto y daño que generan las drogas en estos momentos, las cuales podrían ser reversibles”.
Por ello señaló que se debe estar pendientes de los niños y adolescentes, ya que los adultos no son los únicos que consumen drogas, un buen porcentaje de estos adultos se inició en el consumo entre los 10 y 15 e incluso antes. EF/rp