Con juegos dinámicos, pintacaritas, cotillones y otros obsequios fueron sorprendidos los niños del refugio ubicado en el campo de golf de Caraballeda, en La Guaira, actividad que fue realizada por voluntarios recreadores que emprendieron un viaje desde Aragua para alegrarles el día a los más pequeños ante las adversidades.
“Me sentí súper emocionada por haber dado un aporte a mis hermanos venezolanos. Venimos de manera voluntaria; trajimos pintacaritas, colores, algunos refrigerios y dulces como donas, galletas y cotufas, todo hecho por nosotros mismos”, indicó a Avance Jerenny Arzola, recreadora.
Artículos de aseo personal e insumos médicos también fueron entregados a los infantes. Los gastos fueron asumidos entre los voluntarios que se encuentran en Venezuela y un grupo de personas que están fuera del país, quienes enviaron un aporte para realizar la actividad. “Más que ofrecer algo, queríamos jugar con los niños, abrazarlos y tener un momento grato, porque sé que nos necesitan. No hay que olvidarse de nuestros hermanos de La Guaira”, concluyó.