Un aproximado de 400 toneladas de tierra húmeda y sedimento provenientes de derrumbes de taludes fueron removidos por cuadrillas de trabajo de la Alcaldía de Carrizal, en varios puntos de la carretera Panamericana, comprendidos entre La Cascada y La Rosaleda.
Tras las lluvias, el paso por esta principal arteria vial se vio interrumpido ante la cantidad de escombros que dejaron los derrumbes. Se ameritó maquinaria para remover los más urgentes durante las primeras horas de las lluvias. El residuo que estaba a los lados de la vía ya fue removido por los trabajadores. También se avanzó en la poda de 50 árboles que representan un riesgo para vecinos de Lomas de Urquía y Llano Alto.