Un centro de educación especial sigue literalmente en el aire
MARIBEL SÁNCHEZ
A casi siete años del derrumbe de un muro en la parte posterior del Centro de Educación Especial Múltiple (Cenedem), causado por la mala embaulación de la quebrada de Camatagua que se cruza con la de El Rincón, los trabajos de recuperación no ha ni siquiera iniciado.
Para el momento, las fuertes lluvias caídas sobre la ciudad socavaron el terreno y deslizó una gran cantidad de tierra hacia unas viviendas en la parte baja, pertenecientes a la comunidad de El Vigía; cuatro años más tarde otro derrumbe arropó aún más sus esperanzas de una pronta solución, al desplomarse un muro que estaba fracturado desde 2016.
Belkys Bermúdez, vecina de El Vigía, señaló que “nunca se ha hecho nada para frenar la erosión del terreno. Las lluvias siempre complican todo, al crecer la quebrada se convierte en una total pesadilla porque la embaulación solo la hicieron hasta una casa antes del edificio San Miguel, así que al pasar a sus anchas se come el terreno que soporta la construcción sobre la que está levantado el edificio, una casa y el colegio”.
Explicó que ha sabido que desde la unidad educativa, los vecinos de la calle Luis Correa y los de su comunidad han hecho múltiples llamados a la Gobernación de Miranda y a la Alcaldía de Guaicaipuro, porque saben que es un trabajo de envergadura, pero que solo encuentran promesas sin hechos.
“En agosto 2017, Francisco Garcés, quien era para el momento alcalde de Guaicaipuro ofreció la canalización de la quebrada. Por un lado consideramos necesario que levanten un muro, porque los chamos de esa escuela están ante un riesgo inminente; y por el otro, urge que terminen de embaular esa quebrada antes de que siga desplomándose todo eso de a poquito como ha venido ocurriendo”, puntualizó./rp