Los locales gastronómicos de la República Checa deberán cerrar a las 22.00 horas a partir de este jueves, cuando entran en vigor nuevas restricciones para frenar la expansión de la COVID-19 ante un claro empeoramiento de la situación epidemiológica del país centroeuropeo.
Tras registrarse 2.309 nuevos contagios por coronavirus en las últimas 24 horas, la cifra de infecciones activas supera a la de los curados y mantienen a la República Checa en el segundo lugar de la Unión Europea (UE) con más incidencia del SARS-CoV-2, sólo por detrás de España, según los datos publicados este jueves por el ministerio de Sanidad checo.
Resaltó Unión Radio que los bares y restaurantes deben permanecer cerrados desde la diez de la noche hasta las seis de la mañana, lo que supone una reducción del horario de apertura que regía hasta ahora y permitía la atención al público hasta las 24.00 horas.