30/04/15.- Las reservas internacionales de Venezuela registraron su nivel más bajo en casi 12 años al cerrar por debajo de 19.000 millones de dólares, lo que según analistas refleja la caída de los ingresos petroleros del país.
El Banco Central de Venezuela (BCV) informó este miércoles que las reservas internacionales se ubicaron en 18.985 millones de dólares al 27 de abril, una baja de 14% respecto a los 22.076 millones que se contaban a principios de 2015.
«A partir de abril se siente con mucha más fuerza la baja del precio del petróleo», señaló el economista Asdrúbal Oliveros, director de la consultora Ecoanalítica, al explicar que la factura petrolera se cobra con atraso.
El gobierno de Nicolás Maduro «ha intentado incrementar un poco la liquidación (entrega) de divisas (para importaciones) y eso mete presión» al nivel de reservas monetarias, que es el más bajo desde finales de 2003, añade Oliveros.
El experto estima que las autoridades cambiarias han elevado la entrega de divisas -sobre todo al sector público- para combatir la escasez, consecuencia del acceso cada vez más restringido que comenzó a finales de 2012 y se agudizó en los primeros meses de 2015.
El cierre en el flujo de dólares en una economía que tiene una muy alta dependencia de las importaciones de materias primas y bienes terminados ya incidió en una inflación de 56,2% en 2013 y 68,5% en 2014.
Asimismo «el venezolano padece una escasez de dos de cada tres alimentos, medicinas y bienes básicos», según consultoras privadas.
Pero el director de la consultora Econométrica, Henkel García, advierte que «el consumo (de productos básicos) se está sosteniendo con quema de inventarios, y no habría problemas si se repusieran, pero eso parece que no está ocurriendo a un ritmo suficiente», debido a una entrega intermitente de divisas.
Aunado a ello las industrias y comercios difícilmente pueden optar por obtener divisas en el mercado negro, pues allí el precio -de 286 bolívares por dólar este miércoles, más de 45 veces la tasa oficial- imposibilita cubrir costos de producción de productos con precios controlados por el gobierno.