Citaciones del Ministerio de Vivienda inquietan a adjudicatarios
RONALD PEÑARANDA
Tremenda sorpresa, se llevó Víctor Meléndez, el pasado viernes 15 de marzo, cuando regresaba del trabajo a su apartamento, ubicado en la Torre 6 y sus hijos le entregaron un papel que le dejaron “una gente del Gobierno”.
Se trataba de una notificación firmada por Yusmary Torres, coordinadora de Asuntos Jurídicos del Viciministerio de Redes Populares en Vivienda.
En el documento aparecía el nombre de su esposa a quien citaban a la sede del Ministerio de Vivienda, en la avenida Francisco de Miranda en Chacao para el día 18 de marzo.
En el escrito se señalaba que la diligencia correspondía a un expediente admnistrativo instruido a los fines de regularizar la situación legal del inmueble que ocupa.
La cita estaba pautada a las 10:00 am y llegó puntual. Una funcionaria advirtió que por fallas de Internet, solo atenderían a 10 personas, afortunadamente él por llegar temprano quedó en el grupo de los que iban a atender. Los que estaban allí y que venían de Ciudad Tiuna y Guarenas tuvieron que regresarse a sus casas.
“Como a la una de la tarde nos hacen pasar al piso 1, ahí nos sentaron, pero en vista de que nadie daba razones de que nos atenderían a no, me dirigí a asuntos jurídicos para ver qué pasaba”.
Indicó que apareció una empleada, y le dice que lo va atender porque lo notaba alterado, él le aclara que solo estaba inquieto por todo el tiempo que lo estaban haciendo esperar y porque no había almorzado.
“Me pedió la identificación y yo se la dí, verificó que tengo todos los papeles en regla desde la adjudicación que se dio en el 2001”.
Manifestó que ya canceló en su totalidad el apartamento. El plan de pago es hasta el 2035, sin embargo lo terminó de cancelar en 2017.
En el ministerio un funcionario le explicó que el motivo de la notificación es por la falta de protocalización, “me preguntaron por qué no han realizado el trámite y respondí que se hace a través del consejo comunal y sus miembros aún no han adelantado esa gestión”.
Otros adjudicatarios denunciaron que ese mismo viernes sus inmuebles fueron sellados. Tuvieron que buscar un esmeril para retirar los puntos de soldadura que pusieron en las rejas de la puerta principal para poder entrar.
Uno de los afectados, aclaró que el día en que los representantes del ministerio realizaban las labores de sellado no estaba allí porque andaba en la clínica acompañando a su esposa que había dado a luz.
“La verdad es que nos sentimos asediados. Cada vez crece el temor de que nos van a quitar nuestra propiedad”, dijo otra adjudicataria.