A raíz de los terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio, la solidaridad de los venezolanos se ha mantenido como un pilar fundamental para el sustento de los damnificados.
Un ejemplo de este compromiso es Pérgola, un local de comida ubicado en el Centro Comercial La Casona 1, en San Antonio de los Altos, cuyo equipo asumió una valiosa labor humanitaria tras la contingencia. Desde el jueves posterior a la emergencia, el restaurante transformó sus instalaciones en un centro de preparación alimentaria.
Carlos Izquierdo, miembro del equipo, dijo a Avance que despachan diariamente desayunos, almuerzos y cenas que se distribuyen en el estado La Guaira y en refugios de Caracas, beneficiando a damnificados, médicos y rescatistas.
El menú, adaptado a los insumos disponibles, varía entre arepas y platos fuertes como pasta, arroz con pollo o arroz chino.
Prohibido cansarse
“Hay que seguir, esto es a largo plazo y no nos podemos cansar. El que haga cuatro almuerzos para su casa, que haga cinco, que done uno, que busque la manera de hacer llegar una comida a cada punto que se requiere”, manifestó. Actualmente el negocio cuenta con el apoyo de más de 50 voluntarios organizados en turnos. Quienes deseen sumarse a la preparación pueden contactarlos por redes sociales o acudir a su nuevo espacio dedicado únicamente a esta labor en la feria del centro comercial, ya que el restaurante reinició este 8 de julio sus ventas comerciales, tras haberlas paralizado temporalmente para dedicarse por completo a la ayuda.