Luego de acostumbrarse a un ciclo cada 15 días, un retraso de tres días supuso un reto para los que se quedaron “apretaditos” con el uso de las reservas en Los Eucaliptos y La Gotera, sectores de Palo Alto, quienes vieron con esperanza el chorrito de agua que empezó a llegar pasadas las 9:00pm del miércoles 25-S.
“El miércoles en la noche llegó un poquito pero ya a las 10:00pm se había ido de nuevo, como avisando que quería llegar, no alcanzamos a llenar ni una olla. Después llegó con poca presión otra vez el jueves temprano y se volvió a ir”, afirmó la encargada de una bodega en la entrada de Los Eucaliptos.
Otro lugareño señaló que algunos han aprovechado las lluvias para paliar la situación y estirar a cuentagotas el vital líquido que aún conservan para las necesidades básicas: “los que tienen los tanques afuera les quitan la tapa y alguito alcanzan a llenar”.
La solidaridad también ha jugado un papel importante para quienes no cuentan con un espacio donde almacenar la cantidad necesaria para esperar entre un ciclo y el otro por lo que se apoyan entre los mismos vecinos, “estamos esperando que termine de llegar, mientras una vecina nos da agua de su tanque”.