La Cancillería de Rusia emitió una seria advertencia dirigida a ciudadanos extranjeros, personal diplomático y residentes de Kiev para que abandonen la ciudad o eviten acercarse a instalaciones estratégicas.
Esta medida responde a la activación de una serie de ataques sistemáticos por parte de las Fuerzas Armadas rusas contra el complejo militar-industrial ucraniano.
Según el comunicado oficial, la ofensiva es una respuesta directa a los recientes atentados contra la población civil rusa, destacando el bombardeo a una residencia estudiantil en Starobelsk que cobró la vida de 21 jóvenes.
El organismo diplomático denunció que las acciones del gobierno de Zelenski y sus aliados occidentales representan una violación directa a las Convenciones de Ginebra y al derecho internacional humanitario. En este sentido, afirmaron que se ha colmado la paciencia de Moscú, por lo que los ataques de represalia no solo se dirigirán a las fábricas de armamento, sino también a los centros de diseño de drones y puestos de mando.
Asimismo, señalaron de forma directa a especialistas de la OTAN por proporcionar inteligencia, componentes y selección de objetivos para dichos ataques.