En un mensaje dirigido a la nación tras el impacto del doble terremoto que sacudió recientemente al país, el Secretario General de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), monseñor José Antonio Da Conceicao, ofreció una reflexión sobre la necesidad de preservar la esperanza en los momentos más difíciles de la crisis.
A través de un pronunciamiento difundido en sus redes sociales, enfatizó que la esperanza cristiana y civil no debe ser un «sentimiento ingenuo», sino una fuerza activa que se nutre directamente del compromiso y la acción social de los ciudadanos.
“He visto el rostro de Dios en esta tragedia. No tumbando casas sino dando la mano al que más lo necesita. Lo he visto en las personas que dejaron de hacer sus cosas por ir a salvar a otros. Lo he visto en las personas que crearon centros de acopio para ayudar a los demás”, manifestó el portavoz de la Iglesia católica venezolana.
Al reconocer la resiliencia del pueblo venezolano frente a la catástrofe actual, el mensaje de la CEV hace un llamado urgente a la unidad nacional, invitando a la ciudadanía a creer en la reconstrucción y a trabajar de manera conjunta para edificar un futuro mejor tras los daños sufridos. “Mantengamos viva la esperanza. En medio de este sufrimiento nos vamos a levantar porque somos un pueblo fuerte. Venezuela es un país fuerte”, finalizó.