Un grupo bipartidista de senadores estadounidenses, integrado por legisladores como Ted Cruz, Rick Scott, Dick Durbin y Tim Kaine, presentó formalmente una resolución para exigir a Delcy Rodríguez la convocatoria inmediata de elecciones presidenciales y la liberación de todos los presos políticos.
La propuesta subraya con firmeza que Rodríguez “no tiene un mandato electoral del pueblo de Venezuela”, al tiempo que reitera que el Departamento de Estado mantiene su postura de reconocer a Edmundo González Urrutia como el legítimo vencedor de los comicios celebrados el 28 de julio de 2024.
Esta ofensiva diplomática desde Washington coincide con los profundos cambios que la mandataria interina ha venido ejecutando puertas adentro del oficialismo. En un lapso de apenas siete meses, se han registrado modificaciones en 18 de los 34 ministerios, apartando de la estructura de poder a figuras de peso como Freddy Ñáñez y Alex Saab.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que el proceso de transición tomará meses, no años y alertó que todavía no existen los cimientos democráticos mínimos, tales como plenas garantías para la libertad de prensa y un árbitro electoral confiable.
Ante este panorama de reconfiguración política e institucional, los firmantes de la resolución lanzaron una advertencia directa a Miraflores. Los senadores recalcaron que cualquier detención arbitraria o agresión dirigida contra los ciudadanos que aspiren a ocupar cargos públicos activará de manera automática nuevas acciones punitivas por parte de Estados Unidos para exigir responsabilidades a los actores involucrados.