Una caminaería en el sector Ruíz Pineda de La Matica está a punto de colapsar
MARIBEL SÁNCHEZ
“Las escaleras principales que dan hacia la primera vereda, donde yo vivo, se convierten en un gran torrente de agua que se mete hasta nuestras casas y ha generado fuertes filtraciones en cuatro inmuebles, además está afectando las bases estructurales. Con cada lluvia tenemos fijo un tormentoso dolor de cabeza, porque aparte de esto también sentimos miedo por la forma en que está socavando el terreno debajo de esa caminería”.
La declaración la ofreció a Avance Glaidely Guzmán, residente del sector Ruíz Pineda (mejor conocido por los lugareños como El Caminito), ubicado en la comunidad Matica Arriba.

En noviembre 2022 recibieron un oficio por parte de la Cámara Municipal, en el que notificaban que pasarían el caso a la Comisión de Vialidad y Transporte.
“El oficio, dirigido a mi suegro Noel Rondón, dueño del inmueble en el que está el anexo de mi casa, quedó hasta allí porque más nunca se hizo ni se dijo nada. Para entonces, se dedicaron a apoyarnos con la reparación de la tubería del tanque matriz; pero el resto de las solicitudes comprendidas por recuperación de la vía, construcción de cunetas, de las escaleras y desmalezamiento quedó en letra muerta”.
Todos y cada uno de esos problemas se agravan con las fuertes e incesantes lluvias que vienen castigando a los Altos Mirandinos desde el mes de mayo. “Son muchas las situaciones que nos adversan, como vecinos siempre nos organizamos para resolver por nuestros propios medios, pero no es la idea”.
“Caminos verdes” tenebrosos
Ante el déficit de transporte público que aseguran les aqueja, desde hace varios meses, los residentes del sector deben hacerse de algunos atajos para llegar a las vías por donde sí pasan los autobuses.

“Ellos (los conductores) llegan hasta la parada El Topo, suben a Colinas de La Matica y se regresan por Vuelta Larga. No nos queda de otra que resolver por veredas y callejoncitos que lo que dan es miedo ante la cantidad de maleza que les rodea. Pero lo más grave es las condiciones de las caminerías, las cuales se están quedando sin soporte ya que el terreno se está carcomiendo”, aseveró Cruz Blanco, vecina.
De venirse abajo cualquiera de esas escaleras, podían no solo incomunicar a la zona, sino también caer encima de las viviendas adyacentes.
Amenazados por un árbol
Bárbara Castillo, lugareña, denunció que en junio acudieron a solicitar el apoyo de los Bomberos del estado Miranda para podar una enorme mata de mango que presentaba grandes ramas, una de las cuales se desplomó y tumbó el cableado de Inter.
“Solo se limitaron a decir que ellos no tenían material, ni nada para ayudarnos. Tuvimos que podar las ramas entre los mismos vecinos, el tronco también representa un riesgo enorme, lo tenemos que cortar nosotros también. Ni siquiera la empresa Inter fue capaz de venir a sustituir los cables derribados, hasta eso lo tuvimos que hacer entre nosotros porque nadie nos para”./rp Foto: Yuliettsha Molina