Tilsia Galaviz quiere volver a Los Teques
Tilsia Galaviz ya había perdido una casa antes. Vivía en la Torre 25 de la OPPPE, en Tanaguarenas, La Guaira. Hasta 2011, residió en la comunidad Santa Eduvigis de Los Teques, donde la crecida del río San Pedro le arrancó su primer hogar. De allí fue trasladada al refugio Lánex en el 23 de Enero y luego le fue asignado el apartamento en el Litoral.

El 24 de junio, el doble terremoto cambió todo otra vez. Ya acostumbrada a la vida a la orilla de la playa, que compartía con su hijo Carlos Enrique, de 32 años, vio como su vida de volvía a desvanecer. “Viví el terremoto en mi casa, pero no quiero tocar a profundidad ese tema porque me afecta mucho todavía”, dice mientras recordaba que vio cómo personas perdían la vida, las calles se abrían y el panorama se volvía desolador.
Su conexión con Los Teques nunca terminó, ya que desde hace 38 años, Tilsia mantiene una tienda de accesorios en las minitiendas La Hoyada de la capital mirandina. Antes de la tragedia, cada día se levantaba a las 4:00 de la mañana para viajar desde La Guaira y abrir su negocio. “El 5 de julio cumplía 15 años de vivir en la Misión Vivienda de Tanaguarenas. Esa vivienda me la dio el Gobierno. Todas las ganancias que me daba mi negocio las invertí allá. Me gustaba el lugar, el clima caliente. Cuando uno está viejo, todo duele, y allá nada me dolía”, cuenta.
La pequeña comerciante tiene 64 años, sufre de la presión arterial y también se controla los niveles de colesterol. La fuerza se la da su hijo que no la ha dejado de acompañar, ya que ahora está junto a ella en un refugio de Caracas, específicamente en el liceo Gran Colombia de la avenida Roosevelt.
Se siente agradecida por tener donde pasar la noche. Según detalló, comparte un espacio don otras siete familias. Asegura que no se puede quejar porque sigue viva pero la incertidumbre sobre su futuro la carcome. No considera ni por un segundo regresar a La Guaira, ya que describe los terremotos como una tragedia que no se compara con nada.
Su antigua casa en Santa Eduvigis quedó devastada. Ella espera que por su conexión con la capital mirandina pueda optar a una vivienda en la zona a la que se aferra. Asegura que estará atenta a los censos y a las posibilidades de vivir más tranquila, lejos de La Guaira. Tilsia compartió su número telefónico por si alguna autoridad la quiere contactar o alguna persona quiere ofrecerle algún trabajo que pueda realizar a la par que maneja su pequeña tienda: 0424-1750529.