El Tribunal Supremo de Brasil aprobó la imputación penal de los primeros 100 acusados de haber cometido los ataques a las sedes de los tres poderes del 8 de enero pasado, para intentar forzar un golpe de Estado contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El juicio preliminar, que la alta corte realizó por vía telemática, concluyó la pasada medianoche después de terminar el plazo de una semana que los magistrados disponían para votar.
De forma paralela, el Supremo abrió este martes un nuevo juicio preliminar contra otros 200 sospechosos de haber participado en la intentona golpista, un proceso en el que los magistrados podrán votar hasta el 8 de mayo.