El hundimiento y deterioro continuo de una tanquilla eléctrica ubicada en la calle Arismendi de Los Teques, específicamente al frente de los tribunales, ha sido foco de incomodidad entre peatones y comerciantes.
«La tanquilla lleva tiempo en malas condiciones, pero hace poco un ciudadano pisó el metal corroído sin percatarse y cayó en plena acera. Incluso las personas que no se caen siempre tropiezan», señaló un comerciante. A raíz de estos accidentes, un transeúnte decidió clausurar la tanquilla acordonando el espacio con cinta amarilla de peligro, tablas de madera y bolsas negras para orientar a las personas a caminar lejos del lugar.