270 viviendas quedaron en alto riesgo tras los terremotos
Al menos 270 viviendas corren peligro ante la estela de deterioro que han dejado los terremotos del 24 de junio en el sector Barrio Copei, de la comunidad Tierra Blanca (Distrito Capital), por lo que vecinos realizaron un desalojo voluntario en las casas más afectadas, mientras solicitan las evaluaciones pertinentes por parte de las autoridades.
Juan Mantomago Santaella, quien perdió la totalidad de su vivienda la tarde del miércoles, explicó a Avance que, ese día, “estábamos en la casa de oración. Exactamente a las 6:05 pm. comenzó el desastre y cuando sentimos el temblor nos pusimos a orar más fuerte, nos abrazamos. Cuando terminó, salimos y yo subí a la vía principal, parte de las escaleras estaban tapiadas. Escalé como pude y vi mi casa lamentablemente destruida”.
Paredes agrietadas, espacios completamente tapiados y un balcón en el aire que, además supone un riesgo para otras cuatro viviendas ubicadas debajo, así lo describió el vecino, que actualmente pernocta en la Base de Misiones junto a su madre y otras 40 personas que quedaron en la calle, incluidos menores de edad.
Como esta, otras seis casas muestran daños graves visibles, mientras otras sufrieron afectaciones más leves.
Un equipo de este medio, conoció que la solidaridad se ha hecho presente, con donaciones, apoyo con alimentos, insumos, agua y ropa, así como la fraternidad entre vecinos que acogieron a algunas familias afectadas.
Piden evitar una tragedia mayor

“De hecho, la vía se está abriendo, nosotros pusimos estas cintas hace dos días, porque lo que nos tiene también en alerta es que por aquí pasan camiones de carga pesada y cada vez que pasan hacen vibraciones con el riesgo de que las casas sigan cediendo”, expresó con preocupación un vecino. Por otra parte, denunciaron el presunto desvío de insumos y donaciones por parte de miembros del consejo comunal, situación que ha generado descontento: “en altas horas de la noche, parece que sacan los insumos y los reparten. Esta situación no es algo de un mes, de una semana, eso va a picar y se va a extender”, denunció una vecina con notable indignación.