22/04/15.- Pese a que el mecanismo de venta según el terminal de cédula se implementó con la finalidad de darle un parao a las kilométricas colas en los establecimientos, esto no ha generado las mejores reacciones dentro de la población altomirandina.
La afirmación corresponde a Edi Fernández, trabajadora, quien manifestó su descontento porque siente coartado su derecho a la libre compra. “Dispongo de poco tiempo para adquirir los productos de primera necesidad y resulta que ahora todos los comercios se rigen por este sistema”.
Detalló que el 17 abril se caló una cola en el Farmahorro frente al Banco de Venezuela y no le quisieron vender porque el número final de su documento no correspondía. “Tengo un solo día libre a la semana y no puedo dedicarlo a estar parada afuera de un local”.
“Estoy de acuerdo con que se haga en supermercados como el Central Madeirense o en Makro, pero no en todo sitio, no es justo. Se deben tomar medidas más equitativas”.
Por: Adrián Rivero /Foto: Archivo