A 19 muertos se elevó la cifra que dejó el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió la isla de Mindanao, en el sur del archipiélago. A este balance oficial se suman 12 personas desaparecidas y más de un centenar de heridos.
El portavoz del equipo de Defensa Civil de Filipinas, Junie Castillo, declaró que estiman que unas 10.000 familias residen en las zonas más afectadas por el sismo, que ha estado seguido por más de 130 réplicas, algunas de ellas de hasta 6,7 de magnitud.
El primer sismo tuvo lugar a las 07:37 hora local del lunes, a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias, con su epicentro a una profundidad de unos 35 kilómetros, según el USGS.
El Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD, por sus siglas en inglés) del Gobierno informó que al menos 131 personas sufrieron heridas de variada consideración, según los datos recogidos de forma preliminar por el Equipo de Respuesta Rápida.
El servicio eléctrico y el de telecomunicaciones se han visto interrumpidos en varias zonas de la isla de Mindanao.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, dijo en un comunicado que los equipos de emergencia “están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas”.