«Debemos condenar enérgicamente lo que sucede en Siria. El presidente (sirio Bashar al) Assad y sus apoyos… son responsables de la tragedia en Aleppo», dijo la primera ministra británica, Theresa May.
Los mandatarios europeos debaten este jueves aumentar la presión sobre el Gobierno sirio y su aliado ruso Vladímir Putin para facilitar la evacuación de Aleppo, en una cumbre en que los 28 deben decidir sobre la prolongación de sanciones contra Rusia por su papel en Ucrania.
«Debemos condenar enérgicamente lo que sucede en Siria. El presidente (sirio Bashar al) Assad y sus apoyos en Rusia e Irán son responsables de la tragedia en Aleppo», dijo la primera ministra británica, Theresa May, a su llegada a la cumbre en Bruselas, destacó AFP.
El presidente francés François Hollande dijo que considera «urgente» la evacuación de los habitantes de la bombardeada Aleppo y estima que Rusia «asume compromisos que luego no mantiene».
Su homóloga británica fue más allá y pidió que «los responsables de estas atrocidades rindan cuentas», así como garantizar un alto el fuego para que «Naciones Unida pueda ayudar a poner a salvo a la gente inocente» de la otrora capital económica siria que Damasco se apresta a controlar.
Aunque por el momento medidas contra Moscú por su apoyo al régimen sirio parecen descartadas, el camino sí aparece allanado para prolongar durante seis meses más las sanciones impuestas a Rusia tras el derribo en julio 2014 de un avión comercial en el este prorruso de Ucrania, pese a las reticencias de Italia.
Respecto a Siria, la Unión Europea (UE) «condena con fuerza el continuo asalto contra Aleppo por el régimen sirio y sus aliados, especialmente Rusia» y «considera todas las opciones disponibles», según un borrador de conclusiones consultado.
«Mayor regalo a Putin»
El presidente francés y la canciller alemana, Angela Merkel, ya se mostraron favorables el martes a prolongar las sanciones contra Rusia, que arrebató a Ucrania en 2014 la península de Crimea, una anexión que la UE no reconoce y que genera inquietud en vecinos de Rusia, como los países bálticos y Polonia.
Para abordar los «asuntos relevantes para la seguridad europea, especialmente Ucrania», el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, anunció una reunión de los embajadores de la Alianza Atlántica con Rusia el próximo lunes en Bruselas.
Antes de esa cita, los 28, que ven con recelo la aparente cercanía de Putin con el presidente electo de Estados Unidos Donald Trump, deben abordar las propuestas de Holanda para desbloquear el Acuerdo de Asociación entre la UE y Ucrania, rechazado por los holandeses en un referéndum consultivo en abril.
«Retirar el tratado de la mesa es el mayor regalo que podemos hacerle a Vladímir Putin», dijo Rutte, quien quiere que los mandatarios se comprometan a que este acuerdo con Ucrania no signifique un primer paso hacia su adhesión.
Este acuerdo no implica una adhesión, «jurídicamente queda muy claro», indicó un diplomático europeo. «Pero políticamente, [Rutte] necesita que se diga», añadió otro.
Una Brexit «tranquila y ordenada»
A pesar del «complicado» orden del día, la atención también estará centrada en la cena informal sin la primera ministra británica, en la que se debería aprobar un documento que urge al «inicio lo antes posible de las negociaciones» con Londres, según una fuente europea.
«Acojo el hecho de que los otros líderes se reúnan esta noche para discutir sobre la Brexit, máxime cuando vamos a invocar el Artículo 50 (del Tratado de Lisboa) para lanzar las negociaciones antes de finales de marzo del próximo año», dijo a su llegada a la cumbre May, quien pidió un proceso «lo más tranquilo y ordenado posible».
Los 27 se dicen «dispuestos a negociar» desde el mismo momento en que Londres notifique oficialmente su decisión de abandonar el bloque dando inicio a dos años de negociaciones de divorcio.
La reunión servirá para establecer la «organización de las negociaciones» más que el contenido, explicó otra alta fuente europea, para la que el ejecutivo comunitario en coordinación con las capitales debería negociar el divorcio, una opción rechazada de plano por la Eurocámara que reclama un mayor papel.
La marcha del Reino Unido, la primera de un país en 60 años de proyecto europeo, representa un duro golpe a un bloque debilitado por una serie de crisis desde el crash financiero de 2008, como la crisis migratoria o los atentados yihadistas en el corazón de Europa.
Rusia no se asociará con ningún bloque
Por otra parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que Rusia y la Unión Europea (UE) pueden cooperar resolviendo los problemas graves en vez de asociarse contra alguien. Así comentó la idea de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, de formular una postura común entre Rusia y la UE como un contrapeso a la política que se propone aplicar el presidente electo estadounidense Donald Trump, mencionó Sputnik.
«Rusia y la UE pueden cooperar para responder a los desafíos y resolver a los problemas graves pero es poco probable que aceptemos la idea de asociarse contra alguien», dijo añadiendo que no es una postura que corresponde a los intereses de Moscú y Bruselas.
Peskov asimismo señaló que Rusia no sabe todavía qué clase de política llevará a cabo la administración de Trump,
«Rusia tradicionalmente aspira a buenas relaciones con la UE, que ahora no existen como tales», añadió.
Opinó que tanto Moscú como Bruselas y los países de la UE están interesados de reanimar el dialogo.
Según Peskov, muchos desafíos exigen la cooperación de Rusia y la UE, incluida la lucha común contra el terrorismo y el cambio climático.