Los laboratorios tienen que cubrir los gastos de fabricación de medicinas elevando los precios de los producto lo que ha ocasionado la consecuente escasez de remedios para pequeños y adultos.
Katherine Muñoz, farmacéutica, aseguró que “los antigripales simples, pastillas para la tensión y vitaminas son los que más fallas tienen. El kit de primeros auxilios es igual, una gasa, una venda e inclusive un pote de alcohol salen carísimos”. “El Bisolvon cuesta Bs. 120 mientras que el Prospan lo expenden en Bs. 210, en noviembre y diciembre las industrias se paralizaron por las divisas y por eso no se pudieron abastecer los anaqueles”.
Pasqualino Delchioto, vendedor de la farmacia del centro comercial Los Nuevos Teques, indicó que “se están acabando los antipiréticos y solo hay un tipo de Ibuprofeno. Es delicada la situación, cualquiera puede tener una mala reacción a una pastilla genérica por no encontrar la que le recetaron. Se requiere de más marcas.”/JB/sa/Fotógrafo: Luis Vásquez