Un par de niños lideraron su rescate
Dos noches de lluvia y frío pasó un perro comunitario, de tres meses de edad, que estaba atrapado en una alcantarilla sellada y llena de basura entre la intercepción de la carretera Panamericana y la comunidad Matica Abajo, en Los Teques.
Dos niños de vecindarios aledaños fueron la voz del animal para que fuera rescatado. La representante de uno de los infantes aseguró a Avance que el perro pasaba los días jugando con las demás mascotas de la calle, pero el lunes 27 de abril se metió por un ducto de la alcantarilla y no lo escucharon más.
Este martes 28 lo vieron en el mismo lugar y, a las 6:30 de la noche, la Brigada 8 acudió a su rescate. Se trata de un grupo independiente de voluntarios que atienden emergencias.
“Los niños que lo vieron fueron mi hija y mi sobrino; ellos ya habían visto cómo cayó el perrito en la alcantarilla, pero cuando avisaron a los vecinos les dijeron que ese perro siempre lo hacía y que sabía salirse de ahí, pero no era cierto. El perrito pasó dos días llevando frío y agua de lluvia ahí. Cuando los niños venían del colegio ayer volvieron a verlo y me avisaron para llamar a las autoridades”, agregó.
También expresó: “Cuando venía del liceo vi un perro en una alcantarilla; vi que estaba lloviendo y otros perros lo estaban agrediendo. Me dio un sentimiento con el animalito y espanté a los demás que estaban ahí. Subí a mi casa porque me daba miedo de que me mordieran, le conté a los adultos y al día siguiente lo volví a ver. Entonces llamé al 911, pero como no me prestaron atención por ser menor de edad, subí y le dije una vez más a otro adulto y llamaron a los rescatistas”, declaró Valerie Moly.
El día del rescate el perro estaba metido en un tubo. “Cuando llegaron las autoridades lo vimos asomado en la alcantarilla; él tenía miedo, se escondió más y los rescatistas lo tuvieron que sacar”, manifestó Alan Oropeza, otro pequeño.
Final feliz
Wilfer Sierra, miembro de la Brigada 8, informó a este medio de comunicación que ellos asistieron al momento de recibir la llamada de la vecina. “Cuando llegamos ya estaban en el sitio patrullas de Protección Civil (PC) y guardias de la Policía Nacional Bolivariana (PNB)». «Analizando el caso nos dimos cuenta de que el perrito no tenía cómo salir; los huecos eran muy angostos. Tuvimos que despegar la alcantarilla y limpiar todo; había mucha basura, pero me adentré en el desagüe y logré rescatarlo”, apuntó.