Japón registró el lunes 1 de enero un terremoto con una magnitud de 7,6 en la región central del país, el cual activó alertas de tsunami y llevó a miles de personas a refugiarse en albergues.
Hasta el martes, el número de muertes fue era de 48 personas y además de decenas de heridos.
Un número indeterminado de personas se encuentran atrapadas bajo los escombros de edificios derrumbados en varias localidades.
El terremoto se produjo alrededor de las 16:10 hora local (07:10 GMT). Momentos después, se habían emitido advertencias de tsunami que luego fueron desactivadas.
Posterior al terremoto hubo al menos 60 replicas.