La delegación de Venezuela ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU rechazó la renovación por dos años del mandato de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos. En el 63.º período de sesiones, los representantes nacionales sostuvieron que deben superarse los mecanismos de supervisión sin consentimiento estatal para dar paso a esquemas centrados en el diálogo, la cooperación y la asistencia técnica.
A pesar de que la delegación valoró que el documento redujo elementos confrontacionales y reanudó la cooperación con la Oficina del Alto Comisionado (Acnudh), reiteró que la protección de los derechos humanos debe complementar y no sustituir las capacidades del país. La medida fue finalmente aprobada con 25 votos a favor, cinco en contra y 17 abstenciones.