Desde hace más de diez años las condiciones de la vialidad en el callejón Los Nísperos han caído en picada como resultado de una mala canalización de aguas servidas, razón por la que los conductores más sensatos optan por ingresar a La Italianita desde Rómulo para conservar sus neumáticos.
“Cuando colocaron las tuberías de aguas negras hicieron un mal trabajo y ahí están las consecuencias. Ya los carros no pueden pasar por aquí, toda esta vía desde la entrada hasta lo que conecta con Rómulo está destruida”, indicó un residente del lugar.
Otro lugareño, dijo que nunca han contado con transporte en este punto pero que el estado de la calle ha obligado a muchos a tener que dejar sus vehículos estacionados en otros lados para evitarse la odisea de conducir sobre piedras y cráteres.
El equipo de este medio de comunicación corroboró que parte del pavimento se encuentra agrietado, con gran cantidad de piedras y hundimientos, además de un notable desnivel entre la tanquilla de aguas residuales y el suelo.
El comisionado de Infraestructura y Derecho a la Ciudad, Néstor Cavalieri, recordó que estos casos se canalizan a través del Consejo Local de Políticas Públicas (CLPP), por lo que la comunidad debe levantar un proyecto y postularlo como prioridad.