El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero negó ante el juez liderar alguna trama de influencias en favor de la aerolínea Plus Ultra. Sostuvo que únicamente hizo trabajos de consultoría para la empresa de su amigo Julio Martínez Martínez.
En la primera declaración de un expresidente del Gobierno como investigado, Zapatero respondió durante casi tres horas a las preguntas del juez José Luis Calama. El magistrado decidió no imponerle medidas cautelares, a pesar de que la Fiscalía y varias acusaciones populares, entre ellas el PP, solicitaron la retirada de su pasaporte, mientras que otras cuatro acusaciones llegaron a pedir prisión provisional.
Según fuentes jurídicas, su declaración consistió en negar las principales tesis de la investigación: rechazó haber influido en alguna administración o funcionario público para que Plus Ultra recibiese el préstamo público de 53 millones de euros en 2021, y sostuvo que los 490.780 euros que el juez atribuye a comisiones corresponden, en realidad, al pago de trabajos de consultoría para la firma Análisis Relevante.
Respecto a las sospechas sobre su posible influencia en negocios de petróleo en Venezuela o en operaciones internacionales de oro o divisas, Zapatero fue interrogado sobre un empresario interesado en comprar crudo, ante lo cual aseguró que no sabía nada.
Hablará sobre las joyas en una semana
Según EFE, el expresidente español declinó dar por el momento explicaciones sobre las casi ochenta joyas que la Policía Nacional encontró durante un registro en su oficina, ubicada en la madrileña calle Ferraz; un asunto sobre el que afirmó que hablará en un plazo de una semana o diez días.
Rechazan retirar el pasaporte
El juez Calama rechazó la petición de la Fiscalía de retirar el pasaporte a Zapatero y no le impuso ninguna medida cautelar tras tomarle declaración.
El magistrado admitió que la comparecencia del expresidente no ha logrado desvirtuar los indicios de criminalidad en su contra; sin embargo, tomó en cuenta que es una persona de pública notoriedad, una circunstancia “que dificulta de manera evidente” que pueda huir de la justicia.