Los conflictos y los desastres naturales, muchos de ellos causados por el cambio climático, provocaron que 2021 terminara con 59,1 millones de desplazados internos en sus países de origen, una cifra récord que sin embargo podría quedarse pequeña en 2022, tras el estallido de la guerra en Ucrania.
Los desplazados internos actuales son casi el doble que los registrados hace 10 años, alertó este jueves el informe que publican anualmente dos ONG, el Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC) y el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).
«Los desplazamientos están aumentando en escala, complejidad, gravedad y duración», analizó en rueda de prensa al presentar las cifras la directora de IDMC, Alexandra Bilak, mientras su homólogo en NRC, Jan Egeland, aseguró que «ningún año de los que tenemos estadísticas había sido tan malo como el pasado».