China reafirmó su apoyo irrestricto a la salvaguarda de la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo de Cuba.
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, afirmó que Beijing aboga siempre por el respeto a la integridad territorial de todas las naciones y subrayó la oposición de su país al uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, rechazando cualquier injerencia en los asuntos internos bajo cualquier pretexto.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció la escalada agresiva de la Administración de los Estados Unidos contra la isla y solicitó la movilización de la comunidad internacional para impedir una catástrofe humanitaria frente al cerco energético, las amenazas militares y la manipulación política.
El diplomático calificó como un acto moralmente infame y legalmente arbitrario la instrucción de cargos penales contra el líder de la Revolución cubana, general de Ejército Raúl Castro Ruz.
De igual manera, denunció que las restricciones petroleras equivalen a un bloqueo naval, configurándose como un acto de guerra y genocidio que podría derivar en una agresión militar directa.
El canciller exhortó a las Naciones Unidas a cumplir de forma efectiva su papel en el mantenimiento de la paz y enfatizó de manera categórica que el pueblo de Cuba combatirá hasta las últimas consecuencias en defensa de su Patria.