Un bebé que sufrió quemaduras de tercer grado en el rostro y una mano mientras estaba hospitalizado en el Hospital Dr. Luis Razetti de Barinas murió la tarde del viernes 28 de agosto.
El recién nacido, nacido el 15 de julio con 35 semanas de gestación, ingresó a Neonatología con síndrome de dificultad respiratoria, sepsis neonatal temprana e infección por Klebsiella.
Según denunció su padre, Ignacio Agudelo, una lámpara de calor colapsó y le cayó encima. La versión médica indica que, por falta de equipos, se usó un dispositivo improvisado con un bombillo amarillo, una extensión y adhesivo. Familiares y personal de salud ofrecieron versiones contrapuestas sobre el accidente, ocurrido el 31 de julio. El caso derivó en la detención de siete trabajadores.
Cinco fueron imputados como coautores de lesiones culposas gravísimas, recibieron medidas cautelares y fueron excarcelados; dos enfermeras obtuvieron libertad plena. El tribunal también ordenó la aprehensión del médico Frank Colina Núñez, quien permanece requerido.
Representantes del sector salud cuestionaron que las detenciones se produjeran 15 días después del hecho, tras la difusión de un video del padre, y señalaron que la medida dejó temporalmente desatendidos a 25 neonatos.