El reciente ajuste de tasas de interés anunciado por el Banco Central de Venezuela (BCV), que ordena remunerar todos los depósitos bancarios a partir del 15 de septiembre es muy poco y llega demasiado tarde para revertir la preferencia de los venezolanos por el dólar y estimular el ahorro en bolívares, señaló el economista José Guerra.
Aseguró que el BCV pasó más de una década sin mover las tasas de interés en un contexto de inflación persistente, lo que, a su juicio, anuló la capacidad del instrumento para proteger el valor del dinero.
Explicó que un rendimiento de 10% anual en una cuenta corriente es irrelevante frente a una inflación que puede duplicar los precios en un año.
Puso el siguiente ejemplo: “Si una persona tiene 100 bolívares, al final del año tendrá 1.100 bolívares. Pero si el café que costaba 100 ahora cuesta 200, el poder adquisitivo igual se reduce”.
El BCV fijó una tasa mínima anual de 10% para los depósitos a la vista, elevó de 32% a 42% la tasa mínima de los depósitos de ahorro y aumentó de 36% a 46% la de los plazos fijos.
El ente emisor sostiene que estas medidas buscan fortalecer la política monetaria y mejorar la transmisión de la estabilización de precios.