Se encuentran en alto nivel de vulnerabilidad
«Las poblaciones que se encuentran actualmente en los campamentos están en una situación de alta vulnerabilidad a nivel psicológico y económico».
Con esa frase, Luis Cedeño, director ejecutivo de la Asociación Civil Paz Activa, resume la realidad que enfrentan cientos de familias damnificadas por el doble terremoto del 24 de junio.
Son personas que perdieron sus viviendas y, en muchos casos, a familiares. Esa pérdida generó, según el mismo Cedeño, «muchísima ansiedad, depresión y cuadros muy complejos que resolver a nivel de asistencia psicosocial».
Frente a este panorama, Paz Activa, con el auspicio de la Fundación Hanns Seidel, desplegó jornadas de contención emocional y convivencia en cuatro centros de alojamiento temporal de Caracas: César Rengifo, Complejo Deportivo Quinta Crespo, Complejo Educativo José Gervasio Artigas y la Base de Paz Los Flores de Catia. Allí pernoctan núcleos familiares provenientes de La Guaira y de distintas parroquias del municipio Libertador.
La organización decidió enfocarse especialmente en los adultos. La razón es sencilla: la mayoría de las actividades que se realizan en estos campamentos están dirigidas a niños, niñas y adolescentes. Los propios damnificados adultos y adultos mayores habían pedido espacios pensados para ellos.
«Queremos simplemente resaltar que las intervenciones que realizamos (…) dirigidas a más que todo adultos fue para esos grupos un espacio importante», explicó Cedeño.