La situación se acordó tras fuertes protestas
El mandatario boliviano, Rodrigo Paz, anunció una reestructuración de su gabinete de ministros con el objetivo de incorporar a representantes de diversos sectores sociales en la toma de decisiones del Estado.
Con esta medida, el Ejecutivo nacional busca abrir canales de concertación política para desactivar la intensa ola de manifestaciones y bloqueos de carreteras que, desde hace tres semanas, exigen la renuncia del mandatario.
Con apenas seis meses al frente de la presidencia, la administración de Paz encara un complejo escenario de conflictividad civil impulsado por agrupaciones de campesinos indígenas, gremios de transportistas y sindicatos mineros.
El jefe de Estado declaró ante los medios de comunicación en el Palacio de Gobierno la necesidad de reordenar un tren ministerial que posea «capacidad de escucha», en medio de una severa situación económica catalogada como la crisis financiera más profunda que registra el país andino en las últimas cuatro décadas.