El presidente colombiano sostuvo que no permitirá que el narcoterrorismo siga sembrando el miedo y amenazando a las familias
Tras el asesinato a tiros de un político que aspiraba a la alcaldía de Cúcuta y el estallido de un artefacto explosivo que dejó seis heridos en menos de una semana, el Gobierno colombiano ordenó la militarización de la ciudad ubicada en la frontera con Venezuela,
“He ordenado la militarización inmediata de Cúcuta. Esa militarización será temporal, mientras estabilizamos el orden público”, aseguró el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, en una declaración a los medios.
Sostuvo que no “permitirá que el narcoterrorismo siga sembrando el miedo y amenazando a las familias” en el departamento de Norte de Santander y en su capital, Cúcuta, por lo que emitió varias medidas para contrarrestar la violencia.
De acuerdo con la información, el Ejército aumentará su presencia en la ciudad en coordinación con la Policía para fortalecer el control territorial, proteger a los ciudadanos y enfrentar a los grupos armados ilegales que tienen presencia en la zona.
Como segunda medida, De la Espriella indicó que desde el martes 3 de noviembre comenzará a funcionar la operación militar y policial Esparta y un bloque de seguridad en Cúcuta.
Además, como tercer y cuatro punto, ordenó mantener otras operaciones de control territorial y anunció que visitará la ciudad la siguiente semana para evaluar los avances.
“No vamos a permitir que en una región que ayudó a construir nuestras instituciones sean los criminales precisamente quienes pretendan destruirlas”, añadió.
Estas medidas fueron tomadas luego del asesinato el pasado lunes del candidato a alcalde de Cúcuta Miguel Castellanos Serrano, quien murió a tiros en las proximidades de una gasolinera de Norte de Santander, en una de las escasas ocasiones en que el político viajaba sin su escolta.