El taller se estará realizando hasta el 28 de este mes
La Sociedad Anticancerosa de Venezuela (/SAV), en el marco de celebrarse el mes rosa en octubre, abre al público, en especial a las sobrevivientes del cáncer de mama, a participar y de manera gratuita en el taller “Desde el Centro de mi Pecho”, con una intervención artísticas y sensibilización corporal en espacios de salud, patrocinado por Bancaribe.
Olga Ruimwyk, Gerente de Mercadeo de la SAV, dijo que su gerencia junto con la de Educación, están generando este tipo de actividades, vinculadas con una misión oncológica integrativa. “Existe una visión convencional y una visión donde se incluyen los aspectos como el arte, esa relación mente y cuerpo para lograr ayudar a producir ese equilibrio, en complemento con los tratamientos oncológicos”.
El taller es dictado por el artista plástico Rafael Bethencourt, quien al invitar comentó que es una actividad diferente, “es la exploración corporal escénica, plástica y poética. Es un proceso artístico que será dictado el 11, 14,18, 21, 25 y 28 de septiembre y finalizará con una exposición en el mes de la rosa”.
El artista comentó que, a través del proceso creador, se puede lograr la sanación y apoyar el recorrido. “Necesitamos afirmarnos mediante la creación de una cultura sanadora dentro de nuestros espacios, comunidades, organizaciones y movimientos; una cultura de amor con nosotros mismos y con los demás. Necesitamos sanarnos en este momento, y en alguna medida el arte puede ayudar a hacerlo”.
La @sociedadanticancerosavzla y @rafael_bethencourt invitaron a quienes deseen participar a inscribirse a través del siguiente link https://forms.gle/kwkanisjUp5ifibq5.
Al concluir, dijo: “A través del arte, creamos algo nuevo. Ya no somos consumidores de cultura, sino, más bien, sus creadores. El arte obliga al hombre a poner en juego sus reservas espirituales, a enriquecerlas. Podemos hablar estéticamente de curación espiritual. El arte transforma el orden aparente del mundo exterior, provoca la necesidad de una más profunda comprensión de uno mismo, nos obliga a poner en juego una zona íntima de nuestra conciencia cuya revelación es ejercicio de la sensibilidad”.