La candidata Paloma Valencia denunció la existencia de un plan para asesinarla orquestado por un frente de las disidencias de las FARC
La senadora y aspirante presidencial por el Centro Democrático, Paloma Valencia, denunció públicamente un presunto plan de asesinato orquestado por disidencias de las FARC.
Según Valencia, quien ocupa el tercer lugar en las encuestas para los comicios del 31 de mayo, altas autoridades de seguridad le habrían informado sobre un contrato de 2.000 millones de pesos (aproximadamente 560.000 dólares) ofrecido al Frente 42 de dicho grupo armado, específicamente a un individuo bajo el alias de «Buchetula», para acabar con su vida.
No obstante, la versión de la candidata fue desmentida de forma contundente por el Ejecutivo colombiano.
El presidente Gustavo Petro aclaró a través de sus redes sociales que los informes de inteligencia no confirman tal conspiración; por el contrario, señaló que la situación se origina en una disputa financiera entre delincuentes comunes, donde uno de los involucrados habría inventado el atentado para incriminar a su acreedor.
En sintonía con el mandatario, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, ratificó que las investigaciones han descartado cualquier riesgo real vinculado a la estructura mencionada o al sujeto apodado «Buche de Tula».
El jefe de la cartera de Defensa enfatizó que, tras las labores de verificación, no existen pruebas que sustenten una amenaza terrorista contra la seguridad de la candidata, atribuyendo el origen de la información a antecedentes de delincuencia ordinaria.